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VALENCIA

RESUMEN DE LAS PONENCIAS DEL CONGRESO INTERNACIONAL: "EL ISLAM CERCANO: Los Moriscos Valencianos".

Valencia 5-8 de noviembre de 2009

 

ANÁLISIS DEL DECRETO DE EXPULSIÓN DE LOS MORISCOS VALENCIANOS.

Rafael Benítez Sánchez-Blanco
Universitat de València

     La expulsión de los moriscos fue un largo y complejo proceso cuyo primer paso fue la deportación de los valencianos. El Virrey de Valencia, marqués de Caracena, firmaba el 22 de septiembre de 1609 el decreto. Su elaboración había sido trabajosa y exigido numerosas reuniones secretas en la Corte y en Valencia. En sus escasas cuatro páginas se recogen múltiples cuestiones políticas, ideológicas, económicas... que son reflejo de las tensiones que la decisión de expulsar a los moriscos generó entre la élite gobernante.  La ponencia pretende explicar esas cuestiones implicadas en el edicto de expulsión como vía para conocer el contexto en el que la terrible medida se gestó.

EL ISLAM DE LOS MORISCOS: ENTRE LA PREDICA RELIGIOSA Y LA LUCHA DE RESISTENCIA.

Mohamed Turki,    
Universidad de la Manouba (Túnez).

      Los escritos aljamiados son sin duda ninguna los testimonios mas fieles y mas representativos que los moriscos españoles dejaron a la posteridad para dar testimonio, tanto de sus creencias como de algunos aspectos de su situación socio-politica.
      Todos los especialistas de la cuestión coinciden al decir que son textos de índole religiosa catequística, los escritos en aljamiado, con letra latina o arabe, son el fruto de circunstancias muy urgentes que requerían llenar un vacío didáctico religioso después de la desaparición de los libros y manuales de catequesis, principalmente del Corán, después de que todos fueran destruidos por la Inquisición en su tenaz voluntad de erradicar la religión musulmana en España a partir de 1501-1502.
      De hecho, al centrar y focalizar su atención en los únicos aspectos liguinsticos-literarios y religiosos, la investigación occidental ha ignorado una constante fundamental omnipresente  en el mundo Islámico: la religión no es solamente un dogma, es también un modo de ser y de existir, interviene en todos los aspectos de la vida del individuo, en sus actividades mas sencillas como en las mas complejas, tanto en el marco particular como en el marco colectivo; puede aun dictar y organizar, en parte o en la totalidad, la propia vida de los estados nacionales tanto en el pasado como en el presente y futuro.
      Ignorar esta doble preocupación del Islam, significa no solo reducir sus alcances sino también reducir la propia identidad de sus adeptos.
      Tener en cuenta este nuevo estado de hecho, traspasar la aproximación restrictiva a los únicos campos literarios o lingüísticos de los escritos aljamiados, cesar de pensar que son textos articulados "naturalmente" en torno a temas religiosos "clásicos" "evidentes" simplemente para "rellenar un vacío dogmático", debería llevarnos a entender mejor el fondo del problema morisco, apreciar su heroica resistencia, mediante la práctica de su religión musulmana y probablemente, percibir su drama, a través del cual surge con claridad su perfecto conocimiento del Islam contrariamente a lo que siempre se había dicho.
      Efectivamente, muchos investigadores en total contradicción con la realidad histórica cultivaron una especie de opinión característica y genérica del morisco, un cliché que le representa siempre como iletrado, inculto, casi vagabundo, inconsciente de sus orígenes sin ninguna identidad cultural y religiosa, sencillamente porque ya había perdido el uso del árabe y por tanto practicó un Islam muy aproximativo e imperfecto.
      En realidad si tenemos en cuenta las facultades exhaustivas del Islam observamos con claridad que el morisco, conscientemente, practicó a ultranza la Taqua lo que le permitió preservar tanto su religión como su identidad a pesar de que la Inquisición le persiguió durante más de un siglo.
      En este sentido lo que parecía contradictorio con un Islam ortodoxo no era sino la estricta aplicación de los mandatos divinos que ponen al musulmán por encima de todas las demas preocupaciones permitiendole transgredir algunas reglas sin por tanto blasfemar o cometer cualquier pecado; los escritos aljamiados abundan en ejemplos que ponen en relieve esta tendencia. Por tanto las vacilaciones de ciertos textos, las insuficiencias de otros, o el inadecuado contenido de algunos con los preceptos coránicos, en su letra o en su espíritu no deben considerarse como prueba de desconocimiento y de ignorancia, son en realidad un medio de comunicación nunca violado ni descubierto por los organismos cristianos especializados, permitieron a los moriscos  resistir, preservar su seguridad y preservar su fe. En apariencia tanto la Zakat, el Ayuno en el mes de Ramadan, como las Oraciones en sus diversas categorías, han sido vehículos idoneos para transmitir mensajes mucho mas politicos que religiosos que apelan a la union, a la resistencia y a la defensa de la comunidad, tanto en su entidad física como en su dimensión profundamente religiosa.
      A través de algunos ejemplos muy explícitos nuestra intervención procurará demostrar que los moriscos nunca habían perdido su fe musulmana y que la aparente transformación de algunos de sus textos o de sus prácticas no es la consecuencia de la ignorancia del Islam, sino el fruto de una voluntad política consciente, que les permitió resistir en un medio ambiente hostil durante mas de un siglo

FORMES DELS POBLAMENTS MUSULMANS DEL REGNE DE VALENCIA.

Doctor Don Josep Torró Abad,
Universitat de València

      Los musulmanes que permanecieron tras la conquista cristiana en el reino de Valencia, tanto antes como después de la conversión ficticia de 1526, constituían una población fundamentalmente campesina. Pero no eran campesinos como los otros, los cristianos. Además de su inferioridad de estatus (cargas onerosas, obligaciones serviles, movilidad restringida) y de la segregación residencial que los confinaba en determinados ámbitos territoriales, deben considerarse otros factores de especificidad,  que no tienen que ver con la dominación y las imposiciones externas, sino con la persistencia de las prácticas sociales propias de la época andalusí.
      Entre estos factores pueden señalarse las costumbres matrimoniales, el régimen de herencia o el papel del parentesco. También las formas de poblamiento, que, en cierto modo, se relacionan con todos ellos. A diferencia de sus vecinos cristianos, los musulmanes no suelen habitar en grandes villas y ciudades, y cuando lo hacen es de modo marginal. Residen, sobre todo, en pequeños lugares que, en la gran mayoría de los casos, no pasan de las 40 o 50 casas. En las aljamas del interior perviven redes de pequeñas alquerías y espacios irrigados cuyos orígenes se remontan a un remoto pasado andalusí, pero en las inmediaciones de los centros urbanos cristianos se crean asentamientos nuevos con criterios ajenos, en principio, a los de los campesinos musulmanes que deben ocuparlos.

LOS MORISCOS VALENCIANOS: LA PERMANENCIA INDELEBLE DE UN PUEBLO EXPULSADO EN EL IMAGINARIO POPULAR.

Daniel Benito Goerlich,   
Universitat de València.

LOS VALENCIANOS ENTRE AL-ANDALUS Y ESPAÑA. DEL PACTO DE PAZ Y CONCORDIA AL EDICTO DE EXPULSIÓN.

Doctor Ahmed Tahiri,
Universidad Hassan II de Mohammedia
Universidad Abdel Malik Essaadi de Tetuán.
Fundación   al-Idrisi Hispano Marroquí para la Investigación Histórica, Arqueológica y Arquitectónica

     Cabe señalar que la mayor parte de lo que conocemos sobre la historia de Valencia y el aporte de los valencianos a la cultura y civilización andalusí, se debe a las fuentes árabes. No obstante, casi todo lo que sabemos sobre la historia de los moriscos en España se debe a la riquísima documentación conservada en los fondos de archivo españoles. Una buena parte de los documentos aprovechados en estudios históricos, sociológicos, teológicos… etc., se apoyaron en los archivos de los tribunales de la Inquisición. Muy reducido es el aporte de las fuentes árabes y de los escritos aljamiado-moriscos en el restablecimiento de las realidades históricas que caracterizaron la dolorosa amputación ejercida, mediante la expulsión, sobre una parte de la sociedad española y la aniquilación de su cultura mediante la Inquisición. 
     La incompatibilidad metodológica, documental y conceptual entre historiografías del Medioevo andalusí y las de la época moderna española, además; las diferencias de enfoque entre arabistas, hispanistas y lingüistas, contribuyeron en dejar el tema morisco encuadrado como  simple cuestión de una minoría.
     Abrir enfoques de análisis hacia los origines del problema ayudaría a ver en profundidad las dimensiones que han venido dificultando el equilibrio social e institucional entre las distintas componentes y regiones de la Península, aplazando su plena recuperación como entidad multicultural.
     Proponemos realizar un estudio comparativo entre dos dinámicas históricas opuestas: la primera empieza con la incorporación de Valencia y de toda la zona levantina en el sistema andalusí, mediante el tratado de paz y concordia, y la segunda se inicia con su incorporación al Reino de Jaime I, para verse obligada primero a la conversión forzada y luego a la   expulsión definitiva.

LOS MORISCOS Y LA DOBLE IDENTIDAD. REFLEXIONES ANTE LA OBRA "LA ESCLARECIDA DESCENDENCIA XARIFA".

José Francisco Cutillas Ferrer
Universitat d’Alacant.

ORIENTACIÓN Y BALANCE DE LOS ESTUDIOS MORISCOS REALIZADOS EN TÚNEZ (1983-2009).

Abdeljelil Temimi 
Universidad de Túnez
Fundación Temimi

 

UNA MIRADA A LOS MORISCOS DESDE LOS MUDÉJARES.

Manuel Ruzafa
Universitat de València
RESUMEN

     La celebración del Congreso Internacional El Islam Cercano. Los moriscos valencianos, organizado por el Centro Cultural Islámico de Valencia, con notables patrocinadores y participantes, representa una ocasión de notable interés a la hora de revisar nuestros conceptos habituales, sus relaciones y evolución. Un medievalista, como es nuestro caso, puede aportar algunas ideas claras para una minoría islámica cuya condición social o, mejor, su estatuto social y jurídico evolucionó hasta, en cierto modo, una degradación importante.
     Si bien el academicismo ha separado siempre, con criterios ciertamente justificados aunque, en ocasiones, demasiado reductivos, el período mudéjar del morisco nos parece completamente obvio que, en muchos casos -personales, familiares y comunitarios- estamos hablando de los mismos hombres y sus descendientes. Esa historia de los hombres, protagonistas de su historia y, a la vez, sujetos pacientes de la misma como representantes en el tiempo de las sociedades en las que vivieron van a ser el hilo conductor de nuestra argumentación.
     A la comunidad mudéjar se le reconoce por tratarse de un grupo dominados, a partir de las conquistas cristianas, desde el siglo XI hasta finales del XV, en suelo ibérico. En el caso de Valencia, desde la conquista del reino por Jaime I, entre 1236 y 1245. Los acuerdos, alianzas y garantías de seguridad otorgados a estos nuevos “protegidos” en el campo cristiano, se irán progresivamente degradando hasta las décadas finales del Doscientos. Puede decirse sin temor a error que a partir de 1280 se forja el elemento mudéjar como un protagonista excluido, separado pero presente en la nueva sociedad cristiana, tanto en el ámbito del reino de Valencia como, mediante cronologías y tiempos diferentes, en la Península Ibérica.
     ¿Cuál fue la diferencia con sus herederos moriscos?: la comunidad mudéjar era un grupo musulmán que tenía derecho y libertad de ejercer su fe musulmana, desplazarse y viajar a tierras del Islam, hablar en su lengua árabe y ser dueños de sus propiedades. Oficiales propios, si bien siempre subordinados a los aparatos institucionales cristianos, una ley específica, la Sunna y la Shari`a, complementaria a unos fueros progresivamente más globalizadores, en suma una personalidad jurídica y social respaldada por la autoridad pública cristiana.
     No fue un trayecto sencillo. En el siglo XV y principios del XVI aquel universo urbano y rural de aljamas se vio presionado por unas fuertes medidas uniformizadoras por parte cristiana. Ello condujo al desenlace morisco.
     Otra sociedad, con los mismos hombres, pero convertida por la fuerza a la fe cristiana y sometida a sus hábitos y costumbres. El choque era evidente y el destino final, la erradicación del grupo, no sólo se vio forzada por las presiones exteriores o las implicaciones políticas. El grupo se había convertido en un cuerpo extraño no bien integrado en el conjunto del mundo islámico y menos aún en la flamante nueva sociedad cristiana.
     Por ello debemos reflexionar sobre el antes y el después de nuestros antepasados musulmanes, los que se quedaron aquí, para obtener conclusiones de interés. Dos campos de investigación, mudejarismo y moriscología, deben fundirse no sólo en el centro unificador del Arabismo y del Medievalismo-Modernismo. Creemos que en sí mismos constituyen una materia de dedicación, de crítica y de reflexión sobre nuestro pasado, del que forman indisolublemente parte sin duda alguna.
     Con ello pretendemos aportar nuevos elementos de reflexión al diálogo entre el Islam y el Cristianismo, a ese necesario diálogo de civilizaciones que nuestras sociedades actuales no deben dejar de lado sino tener muy presente para ser capaces de desarrollarlo y, en definitiva, comprendernos mejor.

VIDA Y DESTINO DE LOS MORISCOS EN MARRUECOS EN LA ÉPOCA MODERNA: EL CASO DE SALÉ.

Leila MAZIANE,
Universidad Hassan II-Mohamedia/Casablanca
Laboratoire : Maroc-Mondes Occidentaux

     El éxodo de los Moriscos fue una de las consecuencias de la culminación de la Reconquista. La salida de los musulmanes de España se aceleró después de la toma de Granada en 1492 y se volvió masiva a raíz de los edictos de expulsiones promulgados entre el 22 de septiembre de 1609 y el 18 de enero de 1610 contra la totalidad de los Moriscos. Entre las salidas clandestinas hacia el Magreb -a lo largo del siglo XVI y la expulsión final- se puede calcular o estimar en medio millón el número total de los que abandonaron España. Málaga, Gibraltar, Tarifa y Cádiz fueron los principales puertos de embarque de los expulsados hacia Marruecos. Desembarcaron después en los puertos de Tánger, Ceuta y Melilla. Esta importante corriente migratoria significó la llegada  a Marruecos de unos millares de hombres. Se repoblaron enteramente ciudades como Fez y Tetuán. En Salé, los Moriscos constituyeron el fondo incluso de la población urbana y sólo se fundirían poco a poco en la población local. A partir de Salé nos preguntaremos sobre la identidad estos Moriscos, su número, sus relaciones con sus vecinos directos e indirectos. Intentaremos ver cuál fue el impacto cultural y económico de su llegada en esta ciudad marroquí

1609. LOS MORISQUILLOS: LA OTRA MIRADA DE LA HISTORIA.

Ignacio Gironés Guillem
Ontinyent 24 julio 2009

     Los siglos XVI y XVII de nuestra historia, de la que hoy celebramos su 400 aniversario, han estado escritos en varios frentes a la vez: Una constante en el mantenimiento del equilibrio hegemónico europeo, con enfrentamientos con medio mundo. Una historia llena de hechos en Flandes, Inglaterra, Alemania, Italia. Al mismo tiempo, la península y sus gobernantes mantenían un frente colonizador con multitud de conflictos en las Indias. Por otra parte se mantenía un enfrentamiento declarado, junto con la Iglesia frente a la amenaza otomana. La Inquisición, en los dominios de la corona, estaba escribiendo su propia página en esa Historia de España. Con todo esto, dentro de la península convivía una sociedad variopinta entre diferentes reinos, con sus fueros y grupos sociales – desde hidalgos hasta hampones, y diferentes comunidades culturales compuestas por judíos, musulmanes, cristianos viejos y gitanos.
     Entre toda esta amalgama, entre los miles de acontecimientos y detalles históricos que se cruzaron entre las gentes que vivieron la España del siglo XVII, un acontecimiento puntual queremos recuperar en estos momentos.
Dentro del movimiento que supuso la expulsión de los moriscos de la península, vamos a tratar de analizar la extrapolación de unos niños pequeños, inocentes, apartados de sus padres de manera traumática y que han dejado una huella poco estudiada hasta el momento.
     Grandes bloques de análisis se han hecho sobre el “conflicto morisco”. Desde las capitulaciones concedidas a los musulmanes vencidos, se han estructurado momentos históricos englobados en mudéjares o sarracenos y moriscos. Finalmente, da la impresión que con la expulsión de estos últimos, una sociedad “dominante” pretendió dar carpetazo al espinoso y largo asunto, de manera que empezaron a perder interés histórico otros acontecimientos que venían a denunciar que no todo había terminado con el embarque. Hubo muchos que se quedaron y otros incluso que volvieron. Entre ellos se halla el grupo de los morisquillos que supusieron una semilla, una huella que reaparece ahora, cuatrocientos años después de la expulsión de sus padres.
     Con este documento queremos manifestar – así se llamó al hecho físico de censar a los niños retenidos- la existencia de un capitulo que añadir a la página, de aquella multidisciplinar historia del siglo XVII, dentro de la sección de lo que ocurrió con los moriscos.
     Uno de los aspectos más elaborado ha sido el encontrar el cómputo total de los que quedaron. Yo mismo tengo publicados algunos ensayos dedicados a este menester. Pero hoy vamos a prescindir de listas y cifras, ya que un solo hecho aislado pero injustificado sería suficiente para que una sociedad justa y progresista, como la que queremos representar en estos momentos, lo denunciara como acto reprobable y evitable en el futuro, buscando incluso los cauces para su rectificación.
     Es cierto que el total de morisquillos retenidos apenas supuso un 5% del conjunto de los menores que consiguieron marchar acompañando a sus padres. Pero también en cierto que, los más de 3.000 niños que quedaron retenidos, solo en el área geográfica que comprende desde la ciudad de Valencia hasta Orihuela, representa un impacto nada despreciable, digno de ser tenido en cuenta en unos encuentros como este que hoy nos convoca.
     Dividiremos la ponencia en tres parte: Estudiaremos el origen de las captaciones de los menores. Analizaremos el fenómeno constante en la historia de los conflictos de “los niños de la guerra” y trataremos de analizar el alcance filosófico de su presencia e integración en la comunidad peninsular actual.

COMUNICACIONES:

     Los interesados en participar con comunicaciones, serán seleccionadas y publicadas en las ACTAS.
     La fecha límite de envío por e-mail. el 9  de Octubre del 2009  y no debe superar 5 páginas.

           
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