Variedad: 1.1 Agricultura
Los Cereales: Se cultivan fundamentalmente los trigos desnudos, la cebada, la escaña (Triticum monococcum) y el sorgo junto a una gran variedad de leguminosas como las habas, garbanzos, lentejas, yeros y en algunas zonas las almortas. Junto a estos, se desarrolla una agricultura de tipo hortense centralizada en pequeños huertos dispersos en zonas donde el agua es abundante. Estos aportan una amplia variedad de verduras y hortalizas así como condimentos y tisanas. A esto hay que añadir el aporte de los frutales: higos, albaricoques, uva, melocotones, etc. Mención aparte merecen las plantas de nopal o chumberas que son utilizadas como delimitación de lindes, vallado de viviendas y terrenos, cercados para el ganado... y sus frutos, los higos chumbos los higos chumbos, se utilizan para el consumo humano, son muy apreciados y se venden incluso en las carreteras, donde las campesinas se situan haciendo visible la mercancía depositada y transportada en pozales, cestos, o capazos.
Uno de los aspectos más interesantes de la agricultura de la zona es el cultivo de la escaña (Triticum monococcum), que junto al de la escanda menor (T. dicoccum) son los primeros trigos domesticados en el Próximo Oriente hace aproximadamente unos 10.000 años. El Triticum monococcum pertenece al grupo de los trigos vestidos como el T. dicoccum y el T. spelta cuya característica principal la constituye la conservación de su grano dentro de las glumas que lo envuelven, incluso después de la trilla. Por el contrario, en los trigos desnudos durante la trilla el grano se separa de su envoltura, facilitando su limpieza. Esta característica es la que originó el declive de los cereales vestidos a favor de las especies desnudas, mucho más fáciles de procesar. Los trigos vestidos son especies resistentes a determinadas condiciones ecológicas, se daptan con facilidad a condiciones de montaña, donde seguramente algunas variedades de trigos desnudos tendrían serias dificultades para sobrevivir. Su procesado conlleva la utilización de instrumental específico así como de estructuras diametralmente diferentes a los utilizados para el procesado de los cereales desnudos.
Zona: Región de Chefchaouen en la zona de Ybala en el Rif de Marruecos. Aunque estos cultivos se realizan en todo Marruecos, poseemos mayor y mejor información sobre la zona Ybala.
Herramientas: las herramientas más utilizadas son: arados, azadas, escardillos, almocafres, hozes, podaderas, mdra/horcas, loh (palas de madera para el aventado) trillos, cribas.....
Técnicas de explotación agraria: La siembra de los cereales (cebada y trigo) se realiza en los meses de otoño, tras las primeras lluvias, utilizándose aperos diversos como los arados o azadas. La escarda se lleva a cabo durante la primavera utilizando escardillos o almocafres para eliminar las malas hierbas.
En el verano tiene lugar la recolección. La investigación etnográfica ofrece ejemplos abundantes de métodos de recolección bien diversos de la siega con hoz. La investigación en Marruecos ha permitido documentar los siguientes métodos:
a. Siega con hoz a diferentes alturas: Las hoces son sin duda el instrumento más utilizado para cosechar cereales. Es un método que permite recoger rápidamente y en una sola operación grano y paja. Sin embargo ralentiza las tareas posteriores ya que es necesario separar ambos productos. La siega con hoz se puede realizar a diferentes alturas según sean las necesidades de obtener paja más o menos larga. En Marruecos, la siega del T. monococcum, se realiza a ras de tierra lo que permite obtener paja larga, un elemento muy preciado en la sociedad rifeña dada su utilización en los tejados de las casas, en contrucciones varias, y relleno de colcochones (los que se utilizan para los salones).
b. Arrancando de la planta entera a mano, o con la yuda de algún útil tipo podadera, documentado en Marruecos para el T. monococcum, así como en otras zonas como Turquía (Hillman, 1981, 1984b) o la Isla de Lanzarote para variedades cortas de cebada o trigo. Esta operación permite aprovechar la paja en toda su longitud para las tareas de techado o artesanías. Es más lento que el método anterior por lo que generalmente se aplica en campos de pequeñas dimensiones con suelos ligeros que facilitan el arrancado.
c. Arrancado de las espigas por pinzamiento. Este método se refiere a la recolección de las espigas a mano o por pinzamiento en una primera fase y de la paja en un segundo momento.
La elección de uno u otro sistema de cosecha se puede relacionar con diversos factores:
- La dimensión de los campos de cultivo: Las pequeñas extensiones de terreno pueden ser fácilmente cosechadas utilizando sistemas diferentes a las hoces, como el arrancado o el pinzamiento. Por el contrario la hoz está especialmente indicada para la recolección de grandes extensiones ya que es la técnica más rápida.
- Las condiciones eco-geográficas: En climas secos la cosecha se realiza en pocos días, antes de que los cereales maduren completamente y se desgranen en los campos por lo que la hoz se presenta como el método más eficaz. En zonas de clima atlántico donde los veranos son particularmente húmedos, la cosecha puede realizarse durante un periodo de tiempo más largo sin que haya problemas. Por otra parte, en áreas de montaña, la madurez de los cereales es progresiva desde el fondo de los valles a zonas de media y alta ladera, por lo que las tareas de recolección se pueden extender a lo largo de un periodo de tiempo bastante amplio, es decir, se pueden utilizar sistemas menos intensivos.
- El uso de la paja: Existen actividades artesanales y constructivas que necesitan utilizar la paja en toda su longitud. Este factor justifica la decisión de algunos agricultores rifeños de utilizar el arrancado como técnica de recolección.
- El tipo de cereal recolectado: Técnicas como el arrancado de espigas por pinzamiento son sólo factibles con especies de trigo de raquis semisólido, es decir con trigos vestidos (T. monococcum, T. dicoccum y T. spelta). Esta condición determina la fractura de la espiga en cada entrenudo, y por lo tanto permite que un método como el pinzamiento sea efectivo.
En agricultura, una de las tareas más complejas dentro del calendario agrícola es la del procesado de las cosechas que engloba una multitud de actividades específicas cuya finalidad última es la de preparar el grano para su almacenamiento o consumo, para ello resulta imprescindible hacer una pequeña aclaración sobre las eras.
La era En la era se realiza el trillado y el aventado de las cosechas. Es una zona aplanada de rierra endurecida y en muchas ocasiones la zona destinada a la era se rozaba y barre, a continuación se reviste con una capa de estiércol diluido con agua. Esta operación se realiza durante el verano con excrementos frescos, la mezcla se realiza en recipientes grandes y se extende con escobas de brezo o lentisco.
Es importante seleccionar una zona próxima a los campos de cultivo, pues prefieren transportar el grano y la paja por separado, es más cómodo y no se pierden espigas o granos por el camino. Pero, más importante todavía, es que reuna unas características muy específicas, debe estar semiresguardada del aire, se busca un emplazamiento donde el viento sople siempre en la misma dirección lo que facilitará el aventado de la cosecha, si el viento sopla racheado impide la separación del grano y la paja mediante la técnica del aventado.
Cada agricultor posee su propia era, pero resulta muy habitual el préstamo o la utilización de las mismas por parte de los propietario de las plantaciones próximas, lo que está justificado si consideramos que en algunas ocasiones poseen bancales o pequeñas plantaciones alejadas de sus tierras, por haberse heredado o adquirido posteriormente, por lo que el intercambio del uso o simplemente el préstamo es frecuente entre los campesinos.
La trilla de los cereales y leguminosas tras la cosecha tiene como finalidad separar la paja del grano. Esta operación se realiza de forma tradicional de tres formas diferentes
- Pateando la cosecha con animales (vacas, mulos, caballos).
- Por percusión utilizando diferentes instrumentos de madera dependiendo de las zonas mayales, simples palos o mazas con los que se golpea el cereal. Una variante consiste en golpear el haz de cereales contra un objeto fijo. El producto resultante de esta operación está compuesto por granos (en el caso de los cereales desnudos y de las leguminosas) o espiguillas (en el caso de los cereales vestidos) y de paja.
- Trilla con trillos, bien con pedernal o con metal.
La separación entre ambos productos (paja y grano o espiguillas) se realiza por medio del aventado utilizando diferentes útiles como las horcas, bieldos, palas de madera, cestas de palmito, etc. A partir de este momento cereales desnudos y vestidos siguen procesos diferentes. Los cereales desnudos se criban varias veces con tamices de diferentes grosores eliminando malas hierbas, fragmentos de paja y otros contaminantes hasta que el grano queda definitivamente limpio y listo para ser almacenado. Cada una de las operaciones se caracteriza por generar productos y subproductos diversos compuestos de diferentes proporciones de elementos (granos, elementos de la paja, malas hierbas, etc.). Los cereales vestidos, por el contrario, tienen que ser descascarillados para poder obtener el grano.
El descascarillado consiste en liberar el grano de sus envolturas (glumas, páleas y lemas). La investigación etnográfica ha puesto de manifiesto que esta operación se realiza en morteros de piedra o madera o bien utilizando molinos.
En Marruecos, se ha podido documentar toda una serie de técnicas tradicionales utilizadas en esta operación:
- El método más común y, quizá de los más interesantes, es el de la utilización de morteros excavados en el suelo. Se trata de agujeros de sección circular, de unos 20-30 cm de diametro y 20-40 cm. de profundidad aproximadamente, revestidos con barro y agua lo que crea una superficie endurecida apta para el descascarillado por percusión. La operación se realiza utilizando un mazo de sección circular, realizado con una madera ligera. Las espiguillas se depositan en el interior del mortero y se golpean rítmicamente hasta que estas se desacascarillan. Dichos agujeros se sitúan tanto dentro como fuera de la casa y se utilizan sólo para descascarillar los cereales.
- El segundo método consiste en utilizar los molinos giratorios de mano, a los que se les puede introducir entre ambas piedras una plancha de corcho, cuya finalidad es la de crear una superficie más blanda que durante la fricción no destruya el grano. Las variantes de este método incluyen la utilización de lechos de corcho sobre los que se coloca la muela superior del molino giratorio de mano. La plancha de corcho más o menos circular queda sujeta al suelo con una clavija de madera sobre la que se asienta la muela de piedra. Dicha muela se hace girar accionando un mango de madera introducido en un orificio de la cara superior.
- Un tercer método utilizado cuando las cantidades a descascarillar son pequeñas consiste en frotar con un trozo de corcho de las dimensiones de una mano, las espiguillas depositadas sobre la cesta de aventar, una cesta casi plana realizada en palmito. También se puede frotar o golpear con un mazo dentado de madera o incluso se puede frotar con la palma de la mano sin utilizar ningún objeto intermedio.
Utilidad: En el Rif, se utiliza el T. monococcum en la alimentación humana, su consumo está indicado para el invierno. Según algunos agricultores, su harina es más dulce que la del trigo normal. Con ella se elaboran los siguientes productos: panes de harina pura o mezclada con otros cereales y leguminosas, panes tipo oblea, crêpes, fideos, trigo machacado con grosores diferentes y consumido hervido con aceite, leche, mantequilla o zumo de uva y en cuscús.
Por otra parte, la utilización de T. monococcum en la alimentación animal que es quizá el uso más conocido de esta especie. En Marruecos se utilizan las espiguillas enteras, solas o mezcladas con cebada y sin moler. Para pollos, cabras, ovejas y vacas se considera un pienso excelente. El salvado se usaba o bien solo o mezclado con cebada para dar de comer a los animales.
La utilización de la paja, sin embargo, parece haber sido una de las razones que justifican la continuidad del cultivo del cereal vestido. Hasta hace muy pocos años, la paja mantenía un papel importante en el mundo rural del Rif occidental, siendo utilizada fundamentalmente para techar las viviendas. La paulatina sustitución de este tipo de cubiertas por las de zinc ha provocado, sin duda, una disminución considerable de este cultivo. En la actualidad es posible todavía ver algunos tejados de paja en zonas aisladas de la región de Chefchaouen, en general asociadas a las familias más pobres. Las cubiertas de paja ofrecen varias ventajas: en verano son frescas y cálidas en el invierno. Por otra parte, en caso de incendios se pueden desmontar fácilmente. La paja de T. monococcum es especialmente apreciada por su longitud y por su dureza, así como por su resistencia a las lluvias. La paja tiene además otros usos de gran importancia en el mundo rural del Rif occidental como son el relleno de colchones, cojines, sillas de montar y aparejos de los mulos.
Esta variedad de usos de la paja justifica el cultivo de una especie que de otra manera habría desaparecido. El cultivo del T. monococcum en Marruecos es por lo tanto un claro ejemplo de la continuidad de un cereal vestido -de importancia muy secundaria en la alimentación humana- en un contexto de cultivo mayoritario de cereales desnudos.
Técnicas de utilización: El almacenamiento y la conservación: Los silos o matmura se sitúan tanto en el interior de las casas como en el exterior emplazados en las proximidades de las eras, pués una vez más resulta de suma importancia que el lugar seleccionado reuna las caracteística idispensables:
- Que la tierra no abosorva el agua de la lluvia.
- Zonas muy drenadas o donde la composición de la tierra no absorvan la humedad ni retengan el agua.
Cuentan con una boca más o menos circular lo suficientemente grande para permitir el paso de una persona, que se abre en profundidad en forma de arco. Las dimensiones de los silos son variables en función de la cantidad de cereal para almacenar. Las medidas citadas más comunmente señalan silos de unos 3 m de ancho y 5 o 6 m de profundidad. La capacidad es variable alcanzando cantidades hasta de 1000 kg de cereal.
Las paredes del silo solían prepararse con materiales diversos aunque generalmente se utilizaba una mezcla de tierra, paja, moyuelo de cereales y agua, o de barro y excrementos de vaca, Este enlucido se extendía con las manos, e inmediatamente después se encendía un pequeño fuego en su interior para secar las paredes. A continuación, paredes y base del silo se forraban con paja de escaña (Triticum monococcum) que se sujetaba con unos cinturones de varas de caña (Arundo donax) que recorrían a diversas alturas el perímetro del silo. Esto permitía aislar las paredes de la humedad y de la lluvia. Los silos se cerraban con una piedra plana sellada con una mezcla de tierra, arcilla blanca y excrementos de vaca, con arcilla y paja de escaña, o simplemente con tierra. Normalmente se construía una especie de montículo que servia para indicar la posición de la estructura. Los que estaban dentro de casa se buscaban golpeando el suelo.
Los silos se abrían cada cierto tiempo (cada tres o cuatro semanas y como máximo se dejaban pasar dos meses) para extraer grano. Con la apertura del silo se originaba la entrada del aire y, como consecuencia, tras su cierre, la germinación de la capa de granos situada en la parte de arriba. Esta capa era eliminada después, en la sucesiva apertura del silo, y se les daba a los animales. También es muy fecuente no volver a cerrarlos, el contenido del matmura se repartía entre los vecinos a modo de préstamo que se va recuperando a medida que cada uno abre su matmura. El contenido de un matmura sin abrir puede conservar el grano durante varios años, según nos manifiestan algunos campesinos han llegado ha mantener parte de algunas cosechas hasta cinco años, no saben si en el caso de alargar más el periodo el resultado sería diferente, pues nunca lo han intentado.
Tras su vaciado los silos se preparaban para la siguiente temporada limpiándose y sustituyendo la paja de escaña y las cintas de Arundo donax. Los restos de granos del fondo se les daba a las gallinas. En caso de no usarse temporalmente permanecían cerrados. Los silos podían funcionar durante toda la vida del propietario y una vez en desuso se rellenaban con piedras, excrementos de vaca y basura para evitar accidentes.
Caracteres económicos, sociales, estéticos.... (simbología y refranes): En la región de Chefchaouen en Marruecos, se desarrolla una economía sustentada principalmente sobre la agriculturaLos productos de la agricultura (cereales, leguminosas y frutales), así como los procedentes de la recolección silvestre, constituyen sin duda la base de la alimentación vegetal. Se trata de una agricultura de carácter extensivo focalizada en dos espacios bien diversos. Por una parte la agricultura cerealista desarrollada en campos de cultivo más o menos cercanos a los asentamientos, y una agricultura a menor escala desarrollada en huertos junto a las vegas de los ríos o barrancos. En esta zona se mantiene el cultivo, en vías de extinción, de las tres especies de trigos vestidos.
A la agricultura se añade el aporte de la ganadería familiar ganadería familiar compuestas por pequeños rebaños: 1 o 2 vacas, corderos y cabras, de esta actividad obtienen, leche, mantequilla, lben o leche batida a la que ya se le extrajo la mantequilla, quesos frescos, lana, posta, carne. Unida a la cría de animales de corral: pollos, gallinas, conejos, pavos, que les proporcionan carne y huevos.
Otras actividades complementarias a la agricultura son la avicultura; y la recolección de frutos silvestres. La primera les proprciona la apreciada miel, y se realiza vaciando trancos de árbol que habilitan como panales, después cuando salen con el ganado los camuflan entre el follaje del bosque, o de la campiña cuando acuden a los campos.
Todas estas actividades están destinadas a cubrir la necesidads familiares, ya como alimentación o como trueque, a la venta se destina solo una pequeña cantidad que permita conseguir el dinero necesario para la adquisición de los artículos o servicios que no consiguen a través del trueque. Los trueques, las compras y las ventas se realizan en los zocos rurales que funcionan periodicamente: semanales, quincenales, mensuales... hasta anuales, dependiende de la zona, de la importancia del zoco y de su capacidad de convocatoria. Los grandes musen del sur donde una de las actividades principales es el trueque y el comercio, son anuales y aquden tribus procedentes de distancias larguisimas.
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