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"La mujer en el Islam"

por Cherifa Ben Hassine y Latifa Boumediane. Centro Cultural Islámico de Valencia

INTRODUCCIÓN GENERAL

El Islam es una de las tres religiones monoteistas, junto con el cristianismo y el judaismo.
La palabra Islam se deriva de las raíces árabes: «SALÁM» (paz), «SÁLIM» (salvo, sano), “SILM” que significa, entre otras cosas, PAZ, pureza, sumisión y obediencia. En el sentido religioso advierte a los hombres de la necesidad de conciliar y armonizar sus conductas y sus formas de actuar con su auténtica esencia (fitra), que le conecta con el Creador, y con el resto de la creación a través de Él; Es decir, sumisión y obediencia a la voluntad de Dios, Creador y Señor de los Mundos, que se expresa acatando a Dios, al Profeta Muhammad, al Sagrado Corán, y amando lo creado respetando el orden establecido para que lo creado siga subsistiendo y conservando su dignidad y pureza.

Las fuentes básicas del Islam son:

El Corán marca las líneas maestras y la Sunnah las desarrolla, complementándolo o dándole una explicación lógica y práctica.

Ejemplo: “En los vientres de vuestras madres os he creado, creación tras creación, en tres tinieblas” (Corán 39:6)

“Ciertamente que la creación de cada uno de vosotros, se reúne en el vientre de su madre: durante cuarenta días en forma de un germen, luego es un coagulo por un periodo igual, después un pedazo de carne mordida por un periodo igual, y luego se le envía el ángel que sopla el espíritu en él...” (Hadiz al-Bujari y Muslim)

Este hadiz pormenoriza la información Coránica y nos indica que el feto pasa por una serie de etapas dentro del vientre de la madre, antes de alcanzar su desarrollo como ser humano completo.

Un primer periodo que dura 120 días, en el que el feto lleva una vida puramente física y carente de espiritualidad, pero a partir del día 120, el espíritu desciende a él y desde este momento posee vida humana completa: física y espiritual.

Por esta razón, la mayoría de los juristas islámicos (Fuqaha) no consideran un crimen el aborto justificado durante estos primeros 120 días.

El Corán habla de la obligatoriedad del salat (adoración, oración), sin especificar como, donde o cuando; esto viene desarrollado explícitamente en la Sunnah.

Lo mismo sucede con las abluciones (purificaciones) y otros temas.

El Islam no es una religión nueva, sino la culminación final y el cumplimiento de la misma verdad que Dios reveló por medio de sus profetas a todas las naciones. Una forma de vida simbolizada por la Paz, paz con Dios, paz dentro de uno mismo y paz con las creaciones de Dios por medio de la sumisión a Dios y el compromiso de seguir su guía.

Los musulmanes creen en todos los profetas sin discriminación hacia ninguno, como creen que Mohammed fue el último, no el único profeta que reforzó el mensaje eterno de Dios a la humanidad. Éste mensaje fue revelado por Dios a muchos profetas de distintas naciones en tiempos diferentes, incluyendo a Abraham, Ismael, Isaac, David, Moisés, Jesús y Mohammed.

El Islam es un sistema completo de vida. Es decir, cuando una persona practica la religión se destaca en todas las actividades diarias tanto social como económica o política. Vamos a decir que la vida cotidiana entera, está dentro del marco de la vida religiosa.

PRÓLOGO:

Desde la antigüedad se viene hablando de la mujer, y este es un fenómeno que confirma la importancia del papel de la mujer a todos los niveles, en todas sus actividades, así como sus problemas con el hombre. En aquellos tiempos la mujer se encontraba como en medio de la marea, unas veces exaltada y admirada, tratada como santa o incluso diosa, y otras veces degradada y discriminada; hasta que fue tratada de mercancía, podía comprarse o venderse, podía no tener alma y si se pensaba que la tenía era un alma de un Satán o de un animal.
Para que lleguemos a la visión del Islam ante la mujer vamos a retroceder y acercarnos a la mujer de aquellos tiempos.

1. LA MUJER EN ATENAS

En esta civilización ateniense la mujer se compraba y vendía en los mercados. Además era considerada como una criatura de Satán. En su legislación podía leerse: {La enfermedad y la muerte y el infierno y el veneno y las serpientes y el fuego son mejores que la mujer}.

2. LA MUJER PARA LOS ROMANOS

Después de reunirse numerosos intelectuales romanos e investigar en profundidad sobre el tema de la mujer llegaron a la conclusión de que esta era: {Un ser sin alma que no tendría vida después la muerte y que encarna la maldad, que no tendría que comer carne ni reírse ni hablar, hasta el punto de ponerles cerraduras en sus bocas.

3. LA MUJER PARA LOS CHINOS

Su situación no era mejor que la de la mujer romana, pues era la más inferior en la escala humana y desempeñaba trabajos de rango muy inferior.
Dice WOL DIAURONT en su libro ‘‘La civilización china’’ que la letra de una canción china tenía el siguiente texto:
Que mala suerte tiene la mujer
No hay nada en el mundo con menos valor que ella
Los chicos se ponen de pie, apoyados en las puertas como si fueran dioses bajados del cielo; sin embargo, nadie se entusiasma con el nacimiento de una niña y cuando sea mayor, se esconderá en su habitación, temiendo la mirada de otro ser humano, y si desapareciera nadie lloraría por ella.

4. LA MUJER PARA LOS INDIOS: "La Leyenda De Manú’’

Cuando Manú creó a las mujeres les obligó a ser objetos sexuales, a los que se llegaba por medio de los deseos impuros como la rabia, la indignidad, la inmoralidad, pues las mujeres eran sucias como el mal.
WAL DIAURANT en su obra ‘‘La civilización India’’ dice:
{La esposa fiel tiene que mantener y cuidar a su amo (esposo) como si fuera Dios y dirigirse a él como "amo mío" o "Dios mío", tiene que caminar detrás de él con bastante distancia sin hablarle, y no comer con él, sino después y lo que le sobre.

5. LA MUJER PARA LOS ÁRABES

Era una sociedad de tribus que vivían entre guerras y venganzas. A la mayoría no les gustaba el nacimiento de niñas, consideradas seres inferiores incluso a los camellos, o en el mejor de los casos, temiendo que cuando crecieran fueran encarceladas, tomadas como esclavas o prostitutas. Por eso, al nacer estas niñas algunos las enterraban vivas. Cuando un hombre moría, el hijo tenía derecho a heredar la mujer de su padre, y lo hacía entender a los demás poniéndole una tela por encima, aunque ella no consintiera.

6. LA MUJER PARA LOS JUDIOS

Aunque el judaísmo es una religión monoteísta algunos grupos situaban a la mujer en un nivel inferior respecto a la religión, siendo este nivel igual al de los esclavos. Por eso no heredaba con su hermano, y su padre tenía el derecho a venderla desde pequeña. No tenían derecho al estudio de las sagradas escrituras ni a ningún tipo de formación intelectual o profesional.

7. LA MUJER PARA LOS SABIOS CRISTIANOS

Algunos de ellos exageraron diciendo:
{Mejor para ellas que se avergüencen de ser mujeres, y que vivan siempre arrepentidas por lo que trajeron} y otros sabios las insultaron creyendo que ellas eran la causa de la tentación (Eva).

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Los problemas que aquejan a la mujer son los mismos que aquejan a toda la sociedad. Buscar una solución o remedio a estos problemas compete pues tanto al hombre como a la mujer.

Si queremos hablar de la mujer musulmana lo primero que hay que diferenciar es entre la mujer árabe, bereber, afgana, turca... y su situación con respecto a la cultura o política de su país, y la mujer musulmana y lo que su DIN establece para ella. Es de máxima importancia esta aclaración. Al igual que la doctrina que Jesús (Ísa) predicó, no es responsable de los sucesos de Irlanda o de las acciones de la Inquisición en la Edad Media, el DIN musulmán no tiene nada que ver con lo que está sucediendo en algunos piases como Argelia, Afganistán, etc., aunque sus autores se excusen con la religión que dicen profesar.

Así pues una cosa es el Islam, otra lo que hacen algunos musulmanes y otra la política o los gobiernos de los países de mayoría musulmana. Trataremos en este estudio la cuestión de la mujer desde la perspectiva del auténtico mensaje islámico, libre de deformaciones nacionalistas, políticas, de genero, tradicionales o culturales..

LA MUJER MUSULMANA Y LA FAMILIA

Ahora ya que voy a hablar de la mujer musulmana en el desarrollo de su vida, empezaré por la infancia donde comienza su rol:

A. - LA INFANCIA Y LA JUVENTUD

Hemos comentado anteriormente que antes de que apareciera la luz del Islam en la península árabe la niña no tenía ningún valor, no tenía derecho ni siquiera de vivir. Cuando llegaba la noticia del nacimiento de una niña, el padre quedaba muy disgustado, escondiéndose de la gente por temor a que se rieran de él.

Cuando comenzó la revelación Coránica Dios impuso un severo castigo muy para aquellos que se atrevían a asesinar a sus hijas como podemos ver en la sura Al takwir v. 8 y 9 [cuando se pregunta a la hija enterrada viva, ¿por qué crimen se le dio muerte?]. O en la sura Annahl v. 58-59: [si se anuncia a alguno de ellos el nacimiento de una hija, su rostro se nubla y se pone como sofocado por el dolor. Se oculta de los suyos a causa de la desastrosa nueva ¿debe guardarla y sufrir su vergüenza o sepultarla en el polvo? ¡Que irracionales con sus juicios!]

La sura Al Anaam v.151: (Diles: venid y voy a leer lo que vuestro señor os ha prohibido: no le asociéis ningún ser, tratad a vuestros padres y madres con generosidad, no matéis a vuestros hijos a causa de la indigencia, nosotros os daremos con qué vivir, así como a ellos, alejaos de las liviandades lo mismo en el exterior que en el interior, no matéis a los hombres pues Dios os lo ha prohibido).

El Islam ha cambiado la situación de la mujer radicalmente desde niña, no solamente ha prohibido matarla, sino también maltratarla física o psicológicamente imponiendo a los padres la obligación de: Seleccionar nombres hermosos para sus hijas, pues había costumbre de utilizar motes en muchas ocasiones despectivos u ofensivos. Demostrar alegría por su nacimiento y celebrarlo festivamente con los parientes, familiares, vecinos … Cuidar de ellas y entender que son responsables de ellas ante Dios, dijo el Profeta: cualquier musulmán que tiene dos hijas y las trata bien durante su vida, serán el motivo para entrar al paraíso.

Hay muchos dichos del profeta asegurando la igualdad de trato entre los niños sin distinción de género, y él mismo, durante su vida, en ocasiones lleva una niña mientras esta rezando, diciendo y enseñando con esta actitud, que el Islam no se avergüenza de la hembra, sino al contrario. Tampoco diferencia a las niñas de una clase social u otra porque ante el Islam todas son iguales.

Las enseñanzas islámicas se han preocupado mucho por las mujeres, especialmente de las niñas, remarcando su derecho a aprender y a crecer con el amor y el respeto de los padres. También se ha preocupado de la mujer y de su educación en general, considerando la enseñanza un derecho y un deber tanto de la mujer como del hombre. Además ha ordenado a los padres que sean justos hasta en las mínimas actitudes entre hijos e hijas.

B. – LA MUJER COMO MADRE

Concede el Islam gran importancia a la mujer como madre y en su vejez, ordenó a los hijos que le guardasen sumo respeto y obediencia, considerando la desobediencia y la pérdida de respeto como faltas muy graves. El Islam, llama al respeto absoluto hacia los padres, aunque sean de otra religión. En la sura Al Ahkaf, v. 15 dice el sagrado Corán (hemos recomendado al hombre que obre bien con su padre y con su madre, su madre le ha llevado con pena y le ha puesto en el mundo con pena…)

Los dichos del Profeta aconsejan a los hijos el respeto y la buena compañía a los padres, especialmente la madre. Vino un hombre preguntando al profeta: ¿quién es el que más se merece mi buena compañía y mi respeto, y le contestó el profeta:
- Tu madre
- ¿Y después – preguntó de nuevo el hombre?
- Tu madre
- ¿Y después?
- Tu madre
- ¿Y después?
- Tu padre

Podemos observar en este hadiz que el Profeta menciona por tres veces a la madre, y solo después menciona al padre por única vez, esto muestra la alta estima que se debe a las madres y la necesidad de obrar bien con ellas anteponiéndolas a cualquier otro ser humano, incluso al padre. El Profeta encargó ciertamente cuidar y atender a las madres, bajo cuyos pies puso el paraíso.

LA MUJER Y LA IGUALDAD

Coge el Corán al Karim, ábrelo y lee, sea cual sea la sürä o la ayät por donde se abrió el Quitab, casi con toda seguridad va dirigida a La mujer, porque cuando el Corán dice "EH GENTE" (NAS) abarca a toda la humanidad, creyentes o no, hombres o mujeres, lo mismo que cuando dice "EH CREYENTES" se dirige a todos los que creen en Dios sin diferenciar por motivos de etnia, nacionalidad, economía, NI GENERO. solo en algunas ocasiones de vital importancia lo remarca con “ los creyentes y las creyentes ” para que no haya lugar a dudas; cuando ordena buscar la sabiduría a los musulmanes, no establece distinción entre las etnias, las diferentes clases sociales o entre el hombre y la mujer. La palabra de Dios en el Corán siempre dirige su mensaje tanto a los hombres como a las mujeres, la revelación coránica ponía de manifiesto la igualdad del hombre y la mujer, en primera instancia con respecto a la fe, para luego otorgarle todos los derechos, desde la libre elección en el matrimonio hasta el revolucionario, para la época, derecho legítimo de herencia.

Dice Dios en la sura Al Ahzab v. 35: (a los musulmanes y alas musulmanas, a los creyentes y a las creyentes, a los sinceros y a las sinceras, a los pacientes y a las pacientes, a los humildes y a las humildes, a los y a las que dan limosna, a los ayunadores y a las ayunadoras, a los castos y a las castas, a los y a las que invocan al supremo. Dios les ha preparado perdón y una gran retribución.)

Todos los humanos hombres y mujeres, están creados de una sola persona: de un macho y de una hembra. En otras palabras, son hijos de los mismos padres, miembros de una misma familia, dice el sagrado Corán: (Oh humanidad, reverenciad a vuestro señor protector, que os creó de una sola persona, y creó de ella a su pareja, de ellos se esparció a innumerables hombres y mujeres. Tened temor a Dios a través de quien demandáis vuestros mutuos derechos y respetad los úteros (que os guardaron), por que Al-lah siempre os vigila).

Sobre esta base decimos que hombres y mujeres son de la misma familia, y como tal tienen los mismos derechos y deberes. En el Islam, el hombre y la mujer son como gemelos por lo tanto no hace distinción entre los dos como seres humanos siendo los dos del mismo espíritu y el más noble de ellos es el mejor en su proceder, sea hombre o mujer. El Islam no tiene regulaciones especiales para el hombre y diferentes para la mujer, excepto dentro del cuadro de sus características particulares físicas y naturales, por ejemplo El Islam concede ciertos privilegios a la mujer durante la menstruación, el embarazo, o la lactancia.

El hombre y la mujer fueron hechos de la misma sustancia, naciendo cada uno de ellos en un estado de pureza e inocencia, el éxito y el fracaso, la recompensa o el castigo depende del comportamiento de cada uno, y nadie será responsable de los actos de los demás

1.- El hecho de establecer comparaciones entre el hombre y la mujer es una injusticia hacia los dos. Una distinción muy importante es la que existe entre igualdad e identidad. La igualdad es justa y el Corán la establece entre el hombre y la mujer como seres humanos, pero respetando las diferencias de su identidad, pues si no lo hiciera así dejaría de ser justo. Ambos se parecen al sol y a la luna, no se asemejan pero se complementan y no se contradicen, preguntan por quién es el más perfecto, más elevado que el otro…estas preguntas son absurdas y una persona sensata no se atrevería nunca a plantearlas, son dos astros luminosos, pero cada uno tiene una naturaleza distinta a la del otro.

2.- El varón y la hembra en el plano abstracto, están a pie de igualdad, puesto que proceden del mismo origen, y por lo tanto han de ser tratados igualmente. Ya que se trata de una sola alma de la que fue creada la pareja, esta misma alma quedará completa o complementada al unirse formando una pareja.
Por ello, el Islam considera que el matrimonio es un medio para que las almas humanas se complementen las unas a las otras


3.- El Islam atribuye al hombre la expulsión del paraíso. Efectivamente, Eva no fue la única responsable del pecado cometido por Adam:
Los dos cayeron en la tentación y comieron de la fruta que Dios les había prohibido.
El Sagrado Corán ha sido explícito cuando nos refiere la historia de esta tentación: habla de los dos protagonistas empleando la forma del dual. Dice el Sagrado Corán en la ázora Al-Araf v.20-22 (Vuestro señor no os ha prohibido comer de este árbol, sino para evitar que seáis dos ángeles o dos inmortales. Y les juró: Yo soy un consejero para vosotros y les sedujo con treta.) En pocas palabras el Islam responsabiliza de forma igualitaria a Adam y a Eva.

LA RELIGIOSIDAD DE LA MUJER

La mujer no debe ser sometida a ningún tipo de coacciones para abrazar una religión o compartir alguna creencia o ideología determinada. Todo lo contrario, debería disponer de una libertad total para que pueda elegir de forma consciente el credo que la convenza y en el que ella pueda tener fe. Esta libertad será una prueba sobre el respeto hacia la razón femenina y la confianza que se tiene en las posibilidades de la mujer y su aptitud para formar opiniones y tomar decisiones.

Ello significa que tiene las mismas oportunidades que el hombre, y la religión Islámica ha dejado muy claro que sólo la mujer podrá anunciar su fe y su credo religioso y nadie puede sustituirla.

El Islam ha establecido una serie de compromisos y de pactos que ayudan a valorar objetivamente la independencia de la personalidad de la mujer y la capacidad de esta para llevar a la practica sus creencias y su credo.

Basta con recordar, como ejemplo, que muchas mujeres, en los primeros tiempos del Islam, anticiparon a sus maridos en convertirse a la religión Islámica e influyeron positivamente en sus cónyuges y les orientaron para que se hicieran musulmanes.

El Islam vino para dignificar a todos los hombres, ya fuesen varones o mujeres, pues no establece distinción entre hombre y mujer a la hora de ordenar y hacer asumir las responsabilidades.

Siempre que la mujer ha padecido alguna injusticia, ya sea en los países árabes e islámicos o en cualquier otro país civilizado, el Islam ha enfrentado esas injusticias, les ha plantado cara y ha hecho valer sobre ellas su fuerza. Dice el sagrado Corán:
(Él es quien os creó a partir de un solo ser del que hizo a su pareja para que encontrar sosiego e intimidad en ella)
. Sura7, 189.

LA MUJER Y EL MATRIMONIO:

Dice el profeta: el más generoso de vosotros es aquel que es generoso con las mujeres, y el más ruin de vosotros es el que desprecia a las mujeres.

En otro hadiz dice: el mejor de los creyentes es el que muestra mejor conducta, y el mejor de todos ellos es el mejor con su mujer.

{Y entre sus signos esta el haberos creado esposas nacidas entre vosotros para que os sirvan de quietud y el haber suscitado entre vosotros el afecto y la bondad} 30-21.

En otro versículo nos habla el Corán de la relación matrimonial, dice en la sura Al Rum v. 20: (Y parte de Sus signos es que os creó esposas sacadas de vosotros mismos para que encontrarais sosiego en ellas y puso entre vosotros amor y misericordia)

Tal vez el matrimonio es uno de los temas más importantes para aclarar algunos puntos malentendidos por no-musulmanes.

El Islam estimula el matrimonio, prohibe todo tipo de relaciones sexuales fuera de la vida conyugal, prescribe que esta relación no debe existir solo para conseguir un placer efímero y momentáneo. Es una relación que deberá ser institucionalizada bajo la forma del matrimonio y dentro de una vida familiar estable. Es una relación permanente y duradera, y se espera que cada uno de los esposos haga un esfuerzo considerable para mantener una buena vida en común y desempeñar su papel en la sociedad.

I. Derechos de la mujer en el matrimonio.

La mujer posee derechos matrimoniales antes y después de la unión conyugal, los anteriores al matrimonio son las siguientes:

1. - La elección del esposo: Se busca y se prefiere desposar a la persona que uno ama, pero el amor tiene una historia bien sombría en los anales del hombre. Los motivos amorosos, sobre todo en los jóvenes son a menudo fantásticos: una voz, una manera de sonreír, unos ojos, una tez, un peinado, un simple gesto…y los dramas comienzan. Pero para una vida conyugal nada de todo esto es suficiente. Muhammad dio un consejo muy sabio a este respecto: “No os desposéis solo por la belleza, quizá la belleza sea la causa de una degradación moral, no os desposéis tampoco por la riqueza, quizá la riqueza sea una causa de insubordinación",
La mujer dispone de una libertad absoluta a la hora de elegir al compañero de su vida, y nadie puede obligarla a casarse con un hombre determinado. También aconseja el Islam a las mujeres que elijan en primer lugar un hombre que respeta bien las normas religiosas, es decir un buen musulmán que sabe perfectamente que tiene que respetar a su mujer y ser justo con ella.


2.- La dote matrimonial: Si llegamos a conocer la causa real que justifica la determinación de una dote para la esposa, sabremos que esta aportación que se abona a la mujer es un reconocimiento de su personalidad humana y de su dignidad como ser desde el primer momento del enlace.
El dote no es un precio de la mujer, es una manera de expresar el cariño y el amor y para reforzar la vida familiar con una base de amor, cariño y respeto.
El dote no tiene una cantidad fija, y cuanto menos dote mejor, porque así los pobre pueden casarse sin complicaciones, de otra manera si hubiera puesto el Islam una cantidad fija, sería un problema para los que no pueden, y el Islam está en contra de la desigualdad.
Aclaramos también un punto importante, mal entendido por no musulmanes y es los que consideran el dote como un precio de la mujer. En el Islam no hay compra y venta en una vida familiar que figuran en el Corán de las relaciones más nobles que se pueden encontrar.
Por desgracia que este acto se ha convertido entre algunos musulmanes en una transacción en la que se negocia y se debate durante varias sesiones para la determinación del dote.
El dote es un derecho para la mujer y no para los padres o cualquier otra persona. Ella puede hacer lo que quiera con su dote, y no tiene nada que ver con el mantenimiento de la familia. Prohibe el Islam al hombre quitar algo del dinero de la mujer sin permiso de ella.

3.- El contrato matrimonial: La mujer puede exigir que figuren reflejadas en el contrato matrimonial sus condiciones hacia su esposo, lo que supone una gran protección para su futuro. Este contrato se firmará ante la presencia de dos o más testigos, lo realizará un Shej, o un juez, o un funcionario, y puede contar con el apoyo de un tutor que defienda los intereses de la mujer.

Los derechos de la mujer posteriores al matrimonio son lo siguientes:

1.- Derechos económicos: La mujer tiene sobre sus bienes los derechos más absolutos, puede disponer de ellos a su voluntad sin recurrir a nadie. Aunque su marido se endeudase la propiedad de la mujer no puede hipotecarse.

2.- La manutención y estabilidad socio-económica: El marido tiene la obligación de mantener a su esposa, y es responsable de proveerla de alimento, vestido, residencia, tratamiento médico, adornos y otros gastos necesarios, siempre dentro de la capacidad económica del marido (Que el acomodado gaste según sus medios, quien disponga de medios limitados, que gaste según lo que Dios le haya dado) (Corán 65:7).

3.- Ser tratada dignamente: (Y tratadlas (a las mujeres) amablemente) (Corán 4:19) (Y entonces una mujer será retenida en honor o liberada con bondad) (Corán 2:229).

4.- Es digna de confianza: El esposo debe confiar en la mujer sin sombras de dudas o sospechas infundadas.

5.- Ser obsequiada: El esposo debe tener delicadezas en el trato hacia su esposa y hacerle entrega de regalos en algunas ocasiones para estrechar los lazos afectivos que los unen.

¿CÓMO PROTEGE EL ISLAM A LA MUJER DE LA VIOLENCIA DOMÉSTICA?

La mujer ha sido y sigue siendo objeto de los malos tratos y de las palizas por parte del hombre. Incluso tanto en los países más avanzados como en los menos desarrollados.

Al juicio del Islam, el vínculo conyugal es una relación que se basa en el mutuo respeto y cuando se viene abajo este respeto, la vida familiar, pierde toda su credibilidad.

Una las tareas principales emprendidas tras el Islam es la protección de la vida humana contra la desintegración, el desorden, el maltrato y la violencia en todas sus formas, mediante leyes y valores éticos racionales.

En el Islam, la familia es la piedra angular del edificio social y la que organiza, dirige y apoya el orden de la sociedad.

La vida familiar, desde el punto de vista islámico es fuente de felicidad, amor y afecto, potenciándose el compañerismo entre la pareja y profundizando en los sentimientos de paz y seguridad espirituales entre los esposos y los niños.

En el Islam, la mujer tiene una posición de honor, un alto grado de respeto como individuo y como elemento imprescindible en la sociedad de la que forma parte en todas sus facetas. Además de sus derechos civiles y legales, goza de este respeto, del amor y el afecto que más merece. La mujer como hija, como esposa-compañera, como madre y como mujer que es, está considerada como la reina de la sociedad. Por ello, un derecho que nos ha sido otorgado por Dios no puede sernos arrebatado por los hombres.

El Islam llegó para atender sus inquietudes psicológicas, espirituales o afectivas y también sus necesidades físicas, en las que se incluyen las sexuales, pues para el Islam la Sexualidad es una necesidad básica del ser humano ya sea mujer u hombre.

Se prohibieron los malos tratos y cualquier forma de violencia física o psíquica. Más de ochenta ayas (versículos) del Corán tratan sobre estos temas.

El profeta Muhammad afirma que el mejor musulmán es aquel que mejor se comporta con su familia: “El más perfecto en fe de entre los creyentes es aquel que es el más bondadoso y trata mejor a su esposa”. Es un deber pues para el marido armonizar con su esposa, de forma equitativa y amable. Debe tratarla con justicia, respetar sus sentimientos, complacerla gentilmente y considerarla siempre. No debe la mujer recibir animadversión alguna ni ser sometida a ansiedades e incertidumbre.

Muhammad, en su último sermón durante la peregrinación dijo: “Vosotros, tenéis derechos sobre vuestra esposa y vuestra esposa tiene derechos sobre vosotros. Tratad a vuestra esposa con amor y gentileza.”

Así, los papeles del hombre y la mujer se complementan como pareja. Derechos y responsabilidades de ambos sexos son iguales y equilibrados en su totalidad.

A lo largo de la historia humana, las religiones y las legislaciones hasta hoy en día no han conseguido acabar con este fenómeno.

El profeta del Islam nunca había pegado en su vida a ninguna de sus esposas ni ha nadie, y cuando algunas mujeres vienen a denunciar los malos tratos y palizas que les daban sus respectivos maridos, dejó claro a los creyentes que el peor de los hombres era aquel que maltrataba a su esposa.

EL DIVORCIO

Dice el Corán en la ázora al-Baqara v. 233: (Si quisieron separarse de mutuo acuerdo y consulta reciproca, no hay inconveniente en ello.). Permitió el Islam el divorcio, pero establece antes una serie de requisitos y delimitaciones para que el hombre no abusara de esta licencia y la convirtiera en un derecho común y compartido entre los dos esposos, al cual pueden recurrir si se comprueba la imposibilidad de la convivencia conyugal.

Aunque el divorcio está permitido, observamos que es de las cosas detestables para Dios, dice el Profeta del Islam: "el divorcio es a la vista de Dios lo más detestable entre todas las cosas permitidas” y eso porque en el Islam el matrimonio no es una unión temporal, sino que debe durar toda la vida, sin embargo la disolución del matrimonio está permitida si no sirve para alcanzar sus objetivos.

Antes de la disolución final hay otra oportunidad, se recurre al consejo familiar, tal vez pueden arreglar y resolver los problemas. En la sura las mujeres v. 35 dice Dios: ( si teméis una escisión entre los dos esposos llamad a un árbitro de la familia del marido y otro escogido de la de la mujer. Si los dos esposos desean la reconciliación, Dios los hará vivir en buena inteligencia, pues es sabio y lo conoce todo. )

A.Divorcios inválidos:

No puede considerarse válido el divorcio que se produce en los casos que salen de la normalidad. Ejemplos:

  • El divorcio del encolerizado: de ningún modo podrá ser admitido el divorcio del encolerizado que repudia a su mujer en una situación de enajenación transitoria.
  • El divorcio de la mujer con la regla: es invalido el repudio de la esposa que acaba de parir o que tiene la regla, porque el estado anímico y psicológico de la mujer en esta situación se trastorna debido al metabolismo que se produce en su organismo. Esta alteración influye indirectamente en la vida conyugal, por tanto un número considerable de sabios musulmanes apoyan esta tesis de la invalidez del divorcio en este caso.
  • El divorcio de la esposa tras un coito: es insensato que un hombre pase la noche acostado con su consorte y nada más levantarse, le repudie y la declare divorciada. Esta unión carnal es sinónimo de confianza y armonía. El divorcio en este caso, es equiparable a una traición estando los dos rechazados legal y éticamente.

B.Divorcio permitido:

Se entiende por divorcio permitido aquel que se produce estando la mujer en un periodo durante el cual se ha abstenido de mantener relaciones sexuales con su esposo. En este caso semejante, los esposos disponen de una oportunidad para discutir y dialogar antes de tomar la decisión de separarse.

EL TRABAJO PARA LA MUJER

Este derecho existe y está reconocido en el Islam puesto que la incipiente sociedad islámica lo ratificó y la mujer junto al hombre estuvo presente en distintos campos de la actividad laboral y productiva.

Vamos a coger como ejemplo a mujeres de la época del Profeta:

- Zaineb Bent Yahch esposa del Profeta, trabajaba manualm