La huella andalusí de la Xara

10/02/2013- Fuente: www.levante-emv.com
A. P. F. – Dénia


El museo de Dénia descubre la alquería musulmana de Benibaquia y la villa romana hallada donde siglos después, en el XVII y el XVIII, funcionó la potente finca agrícola de la Casa Blanca

La huella andalusí de la Xara

La Xara, como pueblo, tiene dos días. Es un decir. Nació a finales del siglo XIX en un momento de fuerte actividad agrícola y comercial. El cultivo de la vid y la exportación de la pasa empujaban la economía de la Marina Alta. En la Xara, además, tenía fuerza el oficio de picapedrero. Varias familias participaron durante décadas en la construcción de las obras públicas de la comarca. La Xara es hoy una Entidad Local Menor (Eatim) de Dénia. Su reivindicación de segregarse y convertirse en municipio ha chocado contra un muro burocrático. Además, ahora incluso se cuestiona la continuidad de las Eatim.
Pero la Xara sí esconde mucha más historia. Los topónimos (Benimaquia, Pinella, Beniatlà o Benibaquia) hablan de un pasado de claras resonancias árabes. Ese pasado es el que descubre ahora el director del Museo Arqueológico de Dénia, Josep A. Gisbert. Hoy mismo dirigirá una visita guiada de unas tres horas que recorre 2.700 años de historia.
“Es verdad que la Xara es un pueblo del siglo XIX. Pero también es un hecho contastable que su origen enlaza con hechos de poblamiento de la edad media que se remontan a los tiempos de Al Andalus”, explica Gisbert.

La Benibaquia del siglo XI
El museo de Dénia descubrió en 1993 el yacimiento arqueológico de Benibaquia. “Documentamos un muro de tapia que pertenecía, sin duda, a una de las casas de la Benibaquia andalusí”. La intervención arqueológica la realizó Josep S. Castelló y salieron a la luz un silo y contextos de los siglos XI y XII. Un año después, el arqueólogo Vicent Martí Peña, en una investigación de la Universitat d’Alacant sobre el poblamiento rural andalusí, dio con numerosos hallazgos arqueológicos que no dejaban dudas de que aquí existió “un sector de viviendas de la alquería del siglo XII”, recuerda Gisbert.
Este núcleo habitado perduró hasta la expulsión de los moriscos, en 1609. Dénia, hasta esa funesta fecha, contó con otras alquería musulmanas, como la de Pinella, lo Palmar, Albardanera, Beniatlà o Benissadevi. “Las tierras que habían formado parte de Benibaquia se convirtieron entonces en una potente finca agrícola con epicentro en la denominada Casa Blanca”, apunta el arqueólogo de Dénia. La Casa Blanca, que por su sólida construcción todavía está en pie, “destaca por su volumetría y fachada, un portal de piedra con dovelas molduradas. El año 1861 que está picado sobre el portal documenta una restauración posterior del edificio”, aclara Gisbert. Esta casa fue, sin duda, importante. Situada en el punto más alto del tossalet de Benimaquia y orientada a oriente, fue el epicentro durante los siglos XVII y XVIII de un importante complejo agrícola.

Junto a este casa, se encontró, además, un importante yacimiento arqueológico. Salieron a la luz vestigios de una villa romana que funcionó entre el siglo I y la primera mitad del siglo II después de Cristo. “El tossalet de Benimaquia, dos mil años atrás, estaba coronado por una vilae que, probablemente, contaría con instalaciones para pisar la uva y para prensar olivas”, especula el director del museo dianense, que apunta que, tras las prospecciones arqueológicas de 1983 y 1990, todavía queda mucho por investigar en este yacimiento.

Desde esa Casa Blanca se vislumbra otro hito importante en la historia del Montgó y la Marina Alta, el yacimiento de la Punta de Benimaquia. Son visibles las murallas del poblado fortificado fundado en el ibérico arcaico (siglo VI antes de Cristo). Acogió una de las instalaciones de producción de vino más antiguas del Mediterráneo occidental.

La Xara será un pueblo reciente, pero la arqueología o los topónimos sí revelan un pasado remoto y rico en vestigios.