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básicos > El mes sagrado de Ramadan El
mes sagrado de Ramadan En
el nombre de Allah, el compasivo, el misericordioso
Es
el mes de ramadán, en que fue revelado el Corán como dirección
para los hombres y como pruebas claras de la Dirección y del Criterio.
Y quien de vosotros esté presente ese mes, que ayune en él. Y quien
esté enfermo o de viaje, un número igual de días. Alá
quiere hacéroslo fácil y no difícil. ¡Completad el
número señalado de días y ensalzad a Alá por haberos
dirigido! Quizás, así seáis agradecidos.
(Sagrado Corán, 2:185) | "Su
principio es misericordia, su medio es perdón y su final es la liberación
del Fuego", dijo el Mensajero
sobre el mes de Ramadan La
sabiduría que encierra el ayuno Existen lecciones de
sabiduría en cada acto en el Islam, no importa cuan pequeño sea.
En ocasiones podemos conocer la sabiduría que esconden algunos actos, y
en otras ocasiones nunca la sabremos. Por ejemplo, la oración es una preparación
diaria para purificar al creyente y recordarle que es un miembro de la comunidad
de creyentes. El ayuno, por otro lado, es una prescripción anual, que se
caracteriza por tener todos los atributos posibles para la mejora del creyente.
Es una preparación para el cuerpo y el alma, es una renovación de
la vida, que alienta al espíritu a compartir y ser generoso. A continuación
mencionaremos algunos beneficios para la salud, que completan los ya mencionados
en otro artículo (ver: Los
beneficios del mes sagrado de Ramadan). 
El
auto control El ayuno es una prueba para observar y ejercitar
nuestro auto control sobre nuestros instintos: el hambre, la sed, el deseo. De
este modo comprobamos que es nuestra mente la que controla el cuerpo y no al revés.
También nos permite estar vigilantes de nuestra conducta, porque la sensación
de sosiego que se obtiene nos hace más introspectivos, y al ser la ocasión
especial, nos hace estar en constante vigilancia. Modificación
de la conducta y los hábitos La vida cotidiana incluye
un número de hábitos adquiridos. Cambiar o controlar estos hábitos
es parte de nuestra preparación para la "yihad", literalmente
"esfuerzo", es decir, aplacar y pulir aquellas pautas de comportamiento
que no son correctas: arranques de ira, enfado, envidia, celos, etc. Si el creyente
es capaz de controlar sus instintos en lo referente a la comida y la bebida, debería
ser capaz de controlar su lengua, manos y el resto de su cuerpo. Es sólo
una preparación para el resto del año: podemos mejorar nuestro comportamiento
si aprendemos bien a controlar nuestro cuerpo y temperamento. Salud Los
beneficios del ayuno trascienden lo espiritual, obviamente. Cuerpo y mente son
un todo, así pues el ayuno comporta ciertos beneficios para la salud. Recordemos
también que el Islam contiene enseñanzas preventivas, pues la prevención
es la mejor medicina. El ayuno durante 29 ó 30 días
-según diversos estudios científicos- es beneficioso para el sistema
digestivo por varias razones: permite eliminar toxinas, purificar los tejidos
y regenerar la flora intestinal. El ayuno durante más de 40 días
o menos de 20 ya no produce estos efectos beneficiosos. Es más,
en el Islam siempre se recomienda la moderación, y aquí podemos
apuntar algunas referencias sobre los alimentos:
¡Hijos de Adán! ¡Atended a vuestro atavío siempre que
oréis! ¡Comed y bebed, pero no cometáis excesos, que Él
no ama a los inmoderados!
(Sagrado Corán, 7:31) | También dijo
el Mensajero de Allah: "El hijo
de Adán [...] debería dividir su estómago en tres partes:
una para su comida, otra para su bebida y la tercera para el aliento". Del
mismo modo, el ayuno es beneficioso para la circulación, pues disminuye
la presión arterial, inhibiendo el endurecimiento de las arterias. Las
funciones de corazón y riñones mejoran al disminuir esta presión.
El ayuno también ayuda a corregir el problema de la obesidad y diabetes.
Paciencia El ayuno es una gran escuela
para la paciencia y la constancia, virtudes que nos ayudan a lo largo de nuestra
vida a soportar las adversidades. La paciencia es la cumbre del auto control y
de la disciplina espiritual. Es volver fácil lo difícil, es lo que
nos da la fuerza interior capaz de afrontar cualquier vicisitud. Solidaridad
y hermandad El ayuno es también una expresión
de solidaridad con los pobres y con toda la sociedad. El rico y el pobre pasan
juntos este periodo de abstinencia, y durante todo el mes muchos experimentamos
las condiciones que por desgracia muchas personas sufren de forma cotidiana y
trágica, pues todavía el hambre causa muchos muertos en nuestro
mundo. Los sentimientos de hermandad, misericordia y solidaridad que afloran cuando
ayunamos nos acercan a nuestros hermanos más desfavorecidos y son un despertar
de nuestra sensibilidad social. Índice Consulta también:
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[Fuentes
del Islam] [Conceptos
básicos] [Historia
del Islam] [Glosario] |