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Sagrado Corán
Sura
17. El viaje nocturno
Meca,
111 aleyas
¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!
1. ¡Gloria a Quien hizo viajar a Su
Siervo de noche, desde la Mezquita Sagrada a la Mezquita Lejana, cuyos
alrededores hemos bendecido, para mostrarle parte de Nuestros signos!
Él es Quien todo lo oye, todo lo ve.
2. Dimos a Moisés la Escritura
e hicimos de ella dirección para los Hijos de Israel: «¡No toméis protector
fuera de Mí,
3. descendientes de los que llevamos
con Noé!» Éste fue un siervo muy agradecido.
4. Decretamos en la Escritura
respecto a los Hijos de Israel: Ciertamente, corromperéis en la tierra
dos veces y os conduciréis con gran altivez.
5. Cuando, de las dos amenazas, se cumpla
la primera, suscitaremos contra vosotros a siervos Nuestros, dotados de
gran valor y penetrarán en el interior de las casas. Amenaza que se cumplirá».
6. Más tarde, os permitimos desquitaros
de ellos. Os dimos más hacienda e hijos varones e hicimos de vosotros
un pueblo numeroso.
7. El bien o mal que hagáis redundará
en provecho o detrimento vuestro. «Cuando se cumpla la última amenaza,
os afligirán y entrarán en el Templo como entraron una vez primera y exterminarán
todo aquello de que se apoderen».
8. Quizá vuestro Señor se apiade de
vosotros. Pero, si reincidís, Nosotros también reincidiremos. Hemos hecho
de la gehena cárcel para los infieles.
9. Este Corán dirige a lo que
es más recto y anuncia a los creyentes que obran bien la buena nueva de
una gran recompensa,
10. y que a los que no creen en la
otra vida les hemos preparado un castigo doloroso.
11. El hombre invoca el mal con la
misma facilidad con que invoca el bien: el hombre es muy precipitado...
12. Hemos hecho de la noche y del día
dos signos. Hemos apagado el signo de la noche y hecho visible el signo
del día, para que busquéis favor de vuestro Señor y sepáis el número de
años y el cómputo: todo lo hemos explicado detalladamente.
13. Hemos asignado a cada hombre su
suerte, y el día de la Resurrección le sacaremos una Escritura
que encontrará desenrollada:
14. «¡Lee tu Escritura ! ¡Hoy
bastas tú para ajustarte cuentas!»
15. Quien sigue la vía recta la sigue,
en realidad, en provecho propio, y quien se extravía, se extravía, en
realidad, en detrimento propio. Nadie cargará con la carga ajena. Nunca
hemos castigado sin haber mandado antes a un enviado.
16. Cuando queremos destruir una ciudad,
ordenamos a sus ricos y ellos se entregan en ella a la iniquidad. Entonces,
la sentencia contra ella se cumple y la aniquilamos.
17. ¡A cuántas generaciones hemos hecho
perecer después de Noé! Tu Señor está suficientemente informado de los
pecados de Sus siervos, los ve suficiente mente.
18. Si alguien desea la vida fugaz,
Nosotros nos apresuraremos a darle en ella lo que queremos -y a quien
queremos. Luego, le destinamos la gehena, donde arderá denigrado, desechado.
19. Al creyente que desee la otra vida
y se esfuerce por alcanzarla, se le reconocerá su esfuerzo.
20. A unos y a otros, a todos, les
concederemos en abundancia de los dones de tu Señor. ¡Los dones de tu
Señor no se niegan a nadie!
21. ¡Mira cómo hemos preferido a unos
más que a otros! En la otra vida habrá, no obstante, categorías más elevadas
y una mayor distinción.
22. No pongas junto con Alá a otro
dios; si no, te encontrarás denigrado, abandonado.
23. Tu Señor ha decretado que no debéis
servir sino a Él y que debéis ser buenos con vuestros padres. Si uno de
ellos o ambos envejecen en tu casa, no les digas: «¡Uf!» y trates con
antipatía, sino sé cariñoso con ellos.
24. Por piedad, muéstrate deferente
con ellos y di: «¡Señor, ten misericordia de ellos como ellos la tuvieron
cuando me educaron siendo niño!»
25. Vuestro Señor conoce bien vuestros
pensamientos. Si sois justos... Él es indulgente con los que se arrepienten
sinceramente.
26. Da lo que es de derecho al pariente,
así como al pobre y al viaiero, pero sin prodigarte demasiado,
27. que los pródigos son hermanos de
los demonios, y el Demonio es desagradecido para con su Señor.
28. Si, buscando una misericordia venida
de tu Señor, que esperas, tienes que apartarte de aquéllos, diles, al
menos, una palabra amable.
29. No lleves la mano cerrada a tu
cuello, ni la extiendas demasiado; si no, te encontrarás censurado, falto
de recursos.
30. Tu Señor dispensa el sustento a
quien Él quiere: a unos con largueza, a otros con mesura. Está bien informado
de Sus siervos, les ve bien.
31. ¡No matéis a vuestros hijos por
miedo a empobreceros! Somos Nosotros Quienes les proveemos, y a vosotros
también. Matarles es un gran pecado.
32. ¡Evitad la fornicación: es una
deshonestidad! ¡Mal camino...!
33. No matéis a nadie que Dios haya
prohibido, sino con justo motivo. Si se mata a alguien sin razón, damos
autoridad a su pariente próximo, pero que éste no se exceda en la venganza.
Se le auxiliará.
34. No toquéis la hacienda del huérfano
sino de manera conveniente hasta que alcance la madurez. ¡Cumplid todo
compromiso, porque se pedirá cuenta de él!
35. Cuando midáis, dad la medida justa
y pesad con una balanza exacta. Es mejor y da muy buen resultado.
36. No vayas tras algo de lo que no
tienes ningún conocimiento. Del oído, de la vista, del intelecto, de todo
eso se pedirá cuenta.
37. No vayas por la tierra con insolencia,
que no eres capaz de hender la tierra, ni de alzarte a la altura de las
montañas.
38. Tu Señor detesta lo malo que en
ello hay.
39. Esto forma parte de la sabiduría
que tu Señor te ha inspirado. No pongas junto con Alá a otro dios; si
no, serás precipitado en la gehena, censurado, desechado.
40. ¿Es que vuestro Señor, que ha escogido
daros hijos varones, iba a tomar para Sí hijas de entre los ángeles? Decís,
en verdad, algo muy grave.
41. Hemos expuesto en este Corán
para que se dejen amonestar, pero esto no hace sino acrecentar su repulsa.
42. Di: «Si hubiera dioses además de
Él, como dicen, buscarían un camino que les condujera hasta el Señor del
Trono.
43. ¡Gloria a Él! ¡Está por encima
de lo que dicen!»
44. Le glorifican los siete cielos,
la tierra y sus habitantes. No hay nada que no celebre Sus alabanzas,
pero no comprendéis su glorificación. Él es benigno, indulgente.
45. Cuando recitas el Corán,
tendemos un velo opaco entre ti y los que no creen en la otra vida,
46. velamos sus corazones y endurecemos
sus oídos para que no lo entiendan. Cuando invocas en el Corán
a tu Señor Solo, vuelven la espalda en repulsa.
47. Nosotros sabemos bien lo que escuchan
cuando te escuchan o cuando están en conciliábulos, cuando dicen los impíos:
«No seguís sino a un hombre hechizado».
48. ¡Mira a qué te comparan! Se extravían
y no pueden encontrar camino.
49. Dicen: «Cuando seamos huesos y
polvo, ¿es verdad que se nos resucitará a una nueva creación?»
50. Di: «Aunque seáis piedra, hierro
51. o cualquier sustancia que imaginéis
difícil...» Dirán: «¿Y quién nos volverá!» Di: «Quien os creó una vez
primera». Y, sacudiendo la cabeza hacia ti, dirán: «¿Cuándo?» Di: «Tal
vez pronto».
52. El día que os llame, responderéis
alabándole y creeréis no haber permanecido sino poco tiempo.
53. Di a Mis siervos que hablen de
la mejor manera que puedan. El Demonio siembra la discordia entre ellos.
El Demonio es para el hombre un enemigo declarado.
54. Vuestro Señor os conoce bien. Si
quiere, se apiadará de vosotros y, si quiere, os castigará. No te hemos
enviado para que seas su protector.
55. Tu Señor conoce bien a quienes
están en los cielos y en la tierra. Hemos preferido a unos profetas más
que a otros. Y dimos a David Salmos.
56. Di: «¡Invocad a los que, en lugar
de Él, pretendéis! ¡No pueden evitaros la desgracia ni modificarla!»
57. Los mismos a quienes invocan buscan
el medio de acercarse a su Señor. Esperan en Su misericordia y temen Su
castigo. El castigo de tu Señor es temible.
58. No hay ninguna ciudad que no destruyamos
o que no castiguemos severamente antes del día de la Resurreción. Está
anotado en la Escritura.
59. No Nos ha impedido obrar milagros
sino que los antiguos los desmintieran. Dimos la camella a los tamudeos
como milagro palpable, pero obraron impíamente con ella. No obramos los
milagros sino para atemorizar.
60. Y cuando te dijimos: «Tu Señor
cerca a los hombres». No hicimos del sueño que te mostramos y del árbol
maldito mencionado en el Corán sino tentación para los hombres.
Cuanto más les amedrentamos, más aumenta su rebeldía.
61. Y cuando dijimos a los ángeles:
«¡Prosternaos ante Adán!». Se prosternaron, excepto Iblis, que dijo: «¿Voy
a prosternarme ante quien has creado de arcilla?»
62. Dijo: «¿Qué Te parece? Éste es
aquél a quien has honrado más que a mí. Si me remites hasta el día de
la Resurrección, dominaré a todos sus descendientes, salvo a unos pocos».
63. Dijo: «¡Vete! La gehena será amplia
retribución para ti y para tus secuaces.
64. ¡Ahuyenta con tu voz a todos los
que puedas! ¡Atácales con tu caballería y con tu infantería! ¡Asóciate
a ellos en la hacienda y en los hijos! ¡Promételes!». Pero el Demonio
no les promete sino falacia.
65. «Pero no tienes ninguna autoridad
sobre Mis siervos». ¡Tu Señor basta como protector!
66. Vuestro Señor es Quien, para vosotros,
hace que surquen las naves el mar, para que busquéis Su favor. Es misericordioso
con vosotros.
67. Si sufrís una desgracia en el mar,
los que invocáis se esfuman, Él no. Pero, en cuanto os salva llevándoos
a tierra firme, os apartáis. El hombre es muy desagradecido.
68. ¿Estáis, pues, a salvo de que Alá
haga que la tierra os trague o de que envíe contra vosostros una tempestad
de arena? No podrías encontrar protector.
69. ¿O estáis a salvo de que lo repita
una segunda vez, enviando contra vosotros un viento huracanado y anegándoos
por haber sido desagradecidos? No encontraríais a nadie que, en vuestro
favor, Nos demandara por ello.
70. Hemos honrado a los hijos de Adán.
Los hemos llevado por tierra y por mar, les hemos proveído de cosas buenas
y los hemos preferido marcadamente a muchas otras criaturas.
71. El día que llamemos a todos los
hombres con su Libro, aquéllos a quienes se dé su Escritura en
la diestra, ésos leerán su Escritura y no serán tratados injustamente
en lo más mínimo.
72. Quien haya estado ciego en esta
vida continuará ciego en la otra y aún se extraviará más del Camino.
73. En verdad, casi han conseguido
desviarte de lo que te habíamos revelado, con objeto de que inventaras
contra Nosotros otra cosa. Te habrían tomado como amigo.
74. Si no te hubiéramos confirmado,
casi te habrías arrimado algún poco hacia ellos.
75. Te habríamos hecho gustar el doble
en la vida y el doble en la muerte. Y no habrías encontrado quien te auxiliara
contra Nosotros.
76. En verdad, casi te incitaron a
huir del país con objeto de hacerte salir de él -en ese caso no se habrían
quedado en él después de ti sino por poco tiempo-,
77. lo mismo que ocurrió con los enviados
que mandamos antes de ti, práctica Nuestra que encontrarás inmutable.
78. Haz la azalá al ocaso hasta la
caída de la noche, y la recitación del alba, que la recitación del alba
tiene testigos.
79. Parte de la noche, vela: será para
ti una obra supererogatoria. Quizá tu Señor te resucite a un estado digno
de encomio.
80. Y di: «¡Señor! ¡Hazme entrar bien,
hazme salir bien! ¡Concédeme, de Ti, una autoridad que me auxilie!»
81. Y di: «¡Ha venido la Verdad y se
ha disipado lo falso! ¡Lo falso tiene que disiparse!»
82. Hacemos descender, por medio del
Corán, lo que es curación y misericordia para los creyentes, pero
esto no hace sino perder más a los impíos.
83. Cuando agraciamos al hombre, éste
se desvía y se aleja. Pero, si sufre un mal, se desespera.
84. Di: «Cada uno obra a su modo, pero
vuestro Señor conoce bien al que va mejor dirigido por el Camino».
85. Te preguntan por el espíritu. Di:
«El espíritu procede de la orden de mi Señor». Pero no habéis recibido
sino poca ciencia.
86. Si quisiéramos, retiraríamos lo
que te hemos revelado y no encontrarías quien te protegiera en esto contra
Nosotros.
87. No es sino una misericordia venida
de tu Señor, Que te ha favorecido grandemente.
88. Di: «Si los hombres y los genios
se unieran para producir un Corán como éste, no podrían conseguirlo,
aunque se ayudaran mutuamente».
89. En este Corán hemos expuesto
a los hombres toda clase de ejemplos. Pero la mayoría de los hombres no
quieren sino ser infieles.
90. Y dicen: «No creeremos en ti hasta
que nos hagas brotar un manantial de la tierra,
91. o que tengas un jardín con palmeras
y vides entre los que hagas brotar caudalosos arroyos,
92. o que, como pretendes, hagas caer
sobre nosotros parte del cielo o nos traigas en tu apoyo a Alá y a los
ángeles,
93. o que tengas una casa suntuosa,
o te eleves en el aire. Pero tampoco vamos a creer en tu elevación mientras
no nos hagas bajar una Escritura que podamos leer». Di: «¡Gloria
a mi Señor! ¿Y qué soy yo sino un mortal, un enviado?»
94. No ha impedido a los hombres creer
cuando les ha llegado la Dirección sino el haber dicho: «¿Ha mandado Alá
a un mortal como enviado?»
95. Di: «Si hubiera habido en la tierra
ángeles andando tranquilamente, habríamos hecho que les bajara del cielo
un ángel como enviado».
96. Di: «Alá basta como testigo entre
yo y vosotros. Está bien informado sobre Sus siervos, les ve bien».
97. Aquél a quien Alá dirige está bien
dirigido. Pero no encontrarás amigos, fuera de Él, para aquéllos a quienes
Él extravía. Les congregaremos el día de la Resurrección boca abajo, ciegos,
mudos, sordos. Tendrán la gehena por morada. Siempre que el fuego vaya
a apagarse, se lo atizaremos.
98. Ésa será su retribución por no
haber creído en Nuestros signos y por haber dicho: «Cuando seamos huesos
y polvo, ¿es verdad que se nos resucitará a una nueva creación?»
99. ¿Es que no ven que Alá, Que ha
creado los cielos y la tierra, es capaz de crear semejantes a ellos? Les
ha señalado un plazo indubitable, pero los impíos no quieren sino ser
infieles.
100. Di: «Si poseyerais los tesoros
de misericordia de mi Señor, entonces, los retendríais por miedo de gastarlos».
El hombre es tacaño...
101. Dimos a Moisés nueve signos claros.
Pregunta a los Hijos de Israel qué pasó, cuando vino a ellos y Faraón
le dijo: «¡Moisés! ¡Yo creo, sí, que estás hechizado!»
102. Dijo: «Tú sabes bien que sólo
el Señor de los cielos y de la tierra ha hecho bajar éstos como pruebas
evidentes. ¡Yo creo, Faraón, sí, que estás perdido!»,
103. Quiso ahuyentarles del país y
le anegamos con todos los suyos.
104. Y, después de él, dijimos a los
Hijos de Israel: «Habitad la tierra y, cuando se cumpla la promesa de
la otra vida, os llevaremos en tropel».
105. Lo hemos hecho descender con
la Verdad y con la Verdad ha descendido. No te hemos enviado sino como
nuncio de buenas nuevas y como monitor.
106. Es un Corán que hemos
dividido para que lo recites a la gente reposadamente. Lo hemos revelado
de hecho.
107. Di: «Creáis en él o no, quienes
han y recibido de antes la Ciencia, cuando les es recitado, caen prosternados,
rostro en tierra,
108. y dicen: '¡Gloria a nuestro Señor!
¡Se ha cumplido, sí, la promesa de nuestro Señor!'
109. Y continúan rostro en tierra,
llorando y creciendo en humildad».
110. Di: «¡Invocad a 'Alá' o invocad
al 'Compasivo'! Como quiera que invoquéis, Él posee los nombres más bellos».
No hagas la azalá en voz demasiado alta, ni demasiado baja, sino con voz
moderada.
111. Y di: «¡Alabado sea Alá, Que
no ha adoptado un hijo, ni tiene asociado en el dominio, ni amigo frente
a la humillación!» ¡Y ensalza Su grandeza!
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